Dolor de cuello y espalda al usar silla de ruedas: La ciencia propone medidas para prevenirlo

Dolor de cuello y espalda al usar silla de ruedas
Comparte en tus redesShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone

¿Sabías que las personas que utilizan sillas de ruedas de forma permanente pueden padecer dolor de cuello y espalda? Estas dolencias reducen significativamente la calidad de vida de quienes las padecen. Concretamente en el caso de las personas con paraplejia, estos dolores les obligan a vivir encamados.  Por lo tanto, no pueden llevar una vida social ni laboral activa. Los propios afectados señalan que el alivio de estos dolores es una de sus necesidades prioritarias no cubiertas. De ahí que, hace 12 años lanzaran una petición a la Fundación Kovacs. Querían que se pusiera en marcha un estudio en el que se identificasen los factores asociados a un mayor riesgo de padecer estas dolencias. Y, a partir de ahí, que se desarrollasen medidas efectivas para prevenirlas.

Acaban de conseguirlo. La revista Spinal Cord ha publicado un estudio pionero realizado en España sobre el dolor de cuello y espalda en las personas con paraplejia y otros usuarios permanentes de sillas de ruedas. Este es uno de los estudios más amplios realizados en el mundo y el primero desarrollado en el ámbito hispanoparlante que pone el foco en este colectivo. Han participado 750 persona. De media, tenían una edad de 43 años y llevaban 10 utilizando una silla de ruedas de forma permanente. En él han colaborado investigadores de la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda (REIDE) con representantes de las Asociaciones de Parapléjicos y Discapacitados físicos.

 

Te interesa: Claves para “construir” el sistema sanitario que demanda el nuevo paciente

 

El Dr. Francisco M. Kovacs, director de REIDE y primer autor del artículo, señala: “Como muchos médicos, durante años he creído que, una vez que una persona había quedado parapléjica, los investigadores en el campo del cuello y la espalda ya no podíamos serle útil. Fueron los propios afectados quienes nos sacaron de nuestro error. A todos los investigadores que hemos participado en este estudio nos ilusiona que esta línea de investigación les termine permitiendo reducir el impacto que estas dolencias les causan”.

dolor de cabeza y espalda

¿Cómo se puede prevenir el dolor de cuello y espalda al usar silla de ruedas?

Esta investigación ha sido refrendada por Spinal Cord, la principal revista científica internacional en el campo de la lesión medular. Sus resultados muestran que el 76% de personas que utilizar silla de ruedas sufre dolor en la columna vertebral. El porcentaje de los que refieren sentir dolor en el cuello también es llamativo: un 56%. Estos datos se completan con quienes padecen dolor en la columna dorsal (54%) y en la lumbar (45%). Además, reflejan que padecer dolor a cualquier nivel de la columna se asocia a una peor calidad de vida.

El estudio también identifica los factores que se asocian a un mayor riesgo de padecer dolor de cuello y espalda.

  • En algún nivel de la columna vertebral: ser mujer, vivir solo, y usar una silla de ruedas manual (no eléctrica). La asociación entre dolor y depresión no alcanzó la significación estadística (p≤0,050), aunque la rozó (p=0,053).
  • Cuello: haber padecido una lesión medular cervical, y usar un cojín más fino en la silla de ruedas.
  • Columna dorsal: haber padecido una lesión medular dorsal y tener un mayor índice sagital (que corresponde a un mayor grado de curvatura tras la fractura de las vértebras dorsales que ha provocado la lesión medular).
  • Columna lumbar: haber padecido una lesión medular dorsal o lumbar, y mantener cierto grado de sensibilidad tras la lesión.

De los cuatro factores mencionados anteriormente, tres son modificables: el grosor del cojín de la silla de ruedas; el restablecimiento de un índice sagital tan próximo a la normalidad como sea posible cuando se operen las fracturas vertebrales que hayan causado la lesión medular dorsal; y el uso de una silla eléctrica en vez de una manual. Conocerlos resulta de gran utilidad para prevenir o mejorar esas dolencias, por lo que gracias a este estudio se abre el camino para que la ciencia compruebe la efectividad de esas medidas.

Detalles de este estudio pionero

Para poder acometer este estudio, ha sido necesario desarrollar y evaluar la fiabilidad de los instrumentos de medida. Pero también de los demás métodos de investigación precisos que previamente no existían. Esos estudios piloto se realizaron en Baleares, en colaboración con los representantes de las asociaciones de personas con discapacidad física. Requirieron la firma, en 2006, de un Convenio entre la Fundación Kovacs, las autoridades sociosanitarias insulares, y las Asociaciones y Federaciones representativas de ese colectivo.

Posteriormente, en la fase de realización del estudio en sí mismo, se invitó a participar a 788 personas atendidas en:

  • el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo
  • el Centro de Referencia Estatal para la Atención a Personas con Grave Discapacidad y para la promoción de la Autonomía Personal y Atención a la Dependencia, de San Andrés del Rabanedo, de León
  • los Centros de Recuperación de Personas con Discapacidad Física (CRMF) de Salamanca y Madrid

Aceptaron los 788 invitados a participar. Sin embargo, de acuerdo con el diseño del estudio, 26 fueron excluidos por llevar menos de un año usando una silla de ruedas de manera permanente. Y 12 por no distinguir el dolor mecánico (o “común”, en el que se centró este estudio) del dolor neuropático (el dolor debido a un mecanismo neurológico, que a veces puede desencadenarse por una lesión medular).  Por tanto, finalmente participaron 750 personas. El 27% usaba sillas de ruedas por razones diferentes a una lesión medular traumática (como esclerosis múltiple u otras enfermedades neurológicas degenerativas). El 66% requería de ayuda para su actividad diaria, sólo el 19% trabajaba y el 39,6% sufría depresión clínica.

Cada participante fue entrevistado personalmente y se recogieron 43 factores que podían influir en el riesgo de padecer estas dolencias. Estos factores incluyeron aspectos demográficos, psicológicos, sociales, laborales, ergonómicos y clínicos, tales como la edad, el sexo, el nivel académico, la situación familiar y laboral, el grado de depresión, el tabaquismo, la práctica deportiva, la necesidad de ayuda para su actividad diaria, el tipo de silla de ruedas utilizada, el grosor del cojín que usaban en ella, el número de horas sentado, la posición al dormir, el tipo de colchón utilizado, el índice sagital, o la categoría ASIA (que clasifica el estado neurológico del lesionado medular, entre la A -que corresponde a la ausencia total de función sensitiva y motora- y la E -que corresponde a la normalidad-). Finalmente, se realizaron sofisticados análisis estadísticos para identificar los factores asociados a un mayor riesgo de padecer dolor.

El estudio ha sido realizado por investigadores del Instituto de Biomedicina de la Universidad de León, el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, el Instituto de Investigación Sanitaria Puerta de Hierro, el Hospital Ramón y Cajal, el CIBER de Epidemiología y Salud Pública, y la Queen Mary University de Londres, coordinados por investigadores de la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda del Hospital Universitario HLA-Moncloa. El estudio ha sido financiado por la Fundación Kovacs y la Fundación Asisa, y ha contado con la participación de investigadores pertenecientes a relevantes hospitales españoles, incluyendo los principales especializados en la asistencia a personas con paraplejia.

 

(Visited 86 times, 1 visits today)
Comparte en tus redesShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone
Mar Muñoz

Mar Muñoz

Duermo poco. Sueño mucho. Y entre sueño y sueño me dedico a mi gran pasión: el periodismo especializado en salud. Quien me conoce bien sabe que vivo enamorada de mi trabajo y de mis raíces almendralejenses. Mi debilidad son las personas.